El clamor de esperanza del Arzobispo de París en la Misa por el P. Jacques Hamel

PARÍS, 28 Jul. 16 .- En una Misa en la que estuvo acompañado por varios obispos y en presencia del Presidente de Francia, François Hollande, el Arzobispo de París, Cardenal André Vingt-Trois, hizo un enérgico clamor de esperanza al recordar al P. Jacques Hamel, asesinado por dos terroristas del Estado Islámico mientras celebraba la Eucaristía.

En la Misa que presidió el 27 de julio en la Catedral de París por el alma del anciano sacerdote de 84 años asesinado durante una toma de rehenes en su iglesia en la región de la Normandía, el Cardenal recordó las palabras de una de las lecturas del día del profeta Jeremías.
“‘¿Serás tú para mí un espejismo, como un agua incierta?’ En este momento terrible que nosotros vivimos, ¿cómo no hacer nuestro este grito a Dios del profeta Jeremías en medio de los ataques de los que él era objeto? ¿Cómo no volverse contra Dios y no pedirle cuentas a Él?”
Acompañado de varios obispos y ante diversas autoridades francesas, el Purpurado dijo también que clamar al Señor “no es faltar a la fe gritar a Dios. Es, al contrario, continuar hablándole e invocándolo en el momento en que los hechos parecen poner en marcha su poder y su amor. Es continuar afirmando nuestra fe en Él, nuestra confianza en el rostro de amor y de misericordia que Él ha manifestado en su Hijo Jesucristo”.
“Los que se esconden en la religión para enmascarar su proyecto mortal, los que nos quieren anunciar a un dios de la muerte, un moloc que se regocija en la muerte del hombre y que promete el paraíso a quienes matan invocándolo, ellos no pueden esperar que la humanidad ceda a su espejismo”, continuó. Un clamor de esperanza
En la homilía, el Arzobispo de París recordó que “la esperanza inscrita por Dios en el corazón del hombre tiene un nombre y ese nombre es vida. La esperanza tiene un rostro, el rostro de Cristo que entrega su vida en sacrificio para que los hombres tengan vida en abundancia”.
“La esperanza tiene un proyecto, el proyecto de reunir a la humanidad en un solo pueblo, no por el exterminio sino por la convicción y el llamado a la libertad. Es esta esperanza en el corazón de la prueba la que impide que caigamos alguna vez en el camino de la desesperanza, la venganza o la muerte”.
Para el Cardenal, “esta esperanza animaba el ministerio del P. Jacques Hamel cuando celebraba la Eucaristía en la que fue salvajemente ejecutado. Es esta esperanza la que sostiene a los cristianos de Oriente cuando deben huir de la persecución, algo que eligen antes que renunciar a su fe”.
Haciendo referencia a la Jornada Mundial de la Juventud que se realiza en estos días en Polonia, el Purpurado francés dijo también que “es esta esperanza la que habita en el corazón de cientos de miles de jóvenes reunidos con el Papa Francisco en Cracovia. Es esta esperanza la que nos permite no sucumbir al odio cuando somos presas de la tormenta”.
“Es esta convicción la que ha sido herida salvajemente en Saint-Étienne du Rouvray y es gracias a esta convicción que podemos resistir a la tentación del nihilismo y al gusto de la muerte. Es gracias a esta convicción que rechazamos entrar en el delirio del complotismo para dejar gangrenar nuestra sociedad por el virus de la sospecha”, lamentó.
  
“¿Dónde vamos a encontrar la fuerza para hacer frente a los peligros si no podemos confiar en la esperanza?”, cuestionó luego.
Finalmente, el Arzobispo de París resaltó que “para los que creemos en el Dios de Jesucristo, la esperanza es la confianza en la palabra de Dios como el profeta recibe y transmite, ‘van a luchar contra ti, pero no prevalecerán sobre ti; porque yo estoy contigo para salvarte. Yo te librará de la mano de los malos, y te arrancaré de las garras de los poderosos’. ‘Mi apoyo es Dios, el Dios de mi amor’”.
Tras el asesinato del P. Jacques Hamel, los obispos de Francia han convocado a un día de ayuno y oración este viernes 29 de julio, por la paz en el país y el mundo entero.
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